El renacimiento psicodélico ha traído consigo un redescubrimiento de sustancias como la psilocibina y la ayahuasca, utilizadas durante siglos en contextos tradicionales. Sin embargo, este auge también ha generado un choque entre dos epistemologías: la del chamanismo indígena y la de la ciencia occidental. ¿Hasta qué punto es posible conciliar estos dos enfoques? ¿Estamos asistiendo a la misma apropiación cultural que ocurrió con la psilocibina en el siglo XX? Para entender este fenómeno, es clave observar lo que sucedió con María Sabina y los hongos sagrados en México y cómo esto puede repetirse hoy con la ayahuasca.
María Sabina y la profanación de los hongos sagrados
María Sabina, curandera mazateca, usó los hongos psilocibes dentro de un contexto ritual y de sanación ancestral. Durante siglos, su comunidad había empleado estos hongos en ceremonias de conexión espiritual y curación, pero en la década de 1950, el etnobotánico Gordon Wasson llevó este conocimiento al mundo occidental tras participar en una ceremonia con ella. Su publicación en la revista Life atrajo a buscadores de experiencias místicas de todas partes, desde intelectuales hasta hippies.
Sin embargo, lo que siguió no fue una integración respetuosa del conocimiento mazateco, sino una explotación comercial de los hongos y una invasión a la comunidad de María Sabina. Los turistas psicodélicos acudieron en masa a Huautla de Jiménez, alterando la dinámica social y cultural del pueblo. María Sabina terminó repudiando la forma en que se trivializó su práctica. Los hongos, que en su tradición eran «niños santos» con una función sagrada, se convirtieron en una sustancia recreativa y de consumo masivo en Occidente.
A partir de este episodio, la psilocibina dejó de estar restringida a contextos indígenas y comenzó a estudiarse en laboratorios occidentales, lo que dio pie a su actual revalorización terapéutica. Hoy en día los retiros con uso de psilocibina se venden a precios desorbitados. Sin embargo, este proceso también conllevó la pérdida de elementos clave del contexto ritual y espiritual en el que originalmente se utilizaban.
¿El mismo destino para la ayahuasca?
Hoy, la historia parece repetirse con la ayahuasca. Lo que antes era un brebaje sagrado empleado en rituales amazónicos ahora se ofrece en retiros de lujo y se promociona como una cura para todo, desde la ansiedad hasta el vacío existencial. Aunque algunas comunidades han encontrado en esta demanda una fuente de ingresos, el riesgo de distorsionar la práctica es innegable.
Muchos curanderos y taitas advierten que la ayahuasca no es simplemente una herramienta terapéutica, sino un espíritu con su propio propósito. Sin embargo, en la narrativa occidental, esta bebida se ha traducido en términos biomédicos: «modula la neuroplasticidad», «facilita la regulación emocional» o «reduce la actividad de la red neuronal por defecto». La pregunta es: ¿podemos reducir el conocimiento ancestral a términos científicos sin perder su esencia?
Otro problema que surge es la proliferación de personas sin la formación ni la tradición adecuada que ofrecen ceremonias de ayahuasca en contextos urbanos o fuera de su entorno cultural. Esto ha llevado a la aparición de experiencias traumáticas, fraudes y riesgos físicos para quienes participan sin la debida preparación.
Algunas diferencias entre el uso tradicional y la terapia psicodélica occidental
| Aspecto | Chamanismo Tradicional | Terapia Psicodélica Occidental |
|---|---|---|
| Propósito | Sanación espiritual, conexión con los espíritus, diagnóstico de enfermedades. | Tratamiento de trastornos mentales, optimización del bienestar psicológico. |
| Rol del guía | Chamán, curandero o taita con años de aprendizaje bajo maestros. | Terapeuta, facilitador o investigador con formación en psicología y neurociencia. |
| Marco de referencia | Cosmovisión espiritual y mitológica de la comunidad. | Modelo científico basado en la neurobiología y la psicoterapia. |
| Forma de preparación | Dietas estrictas, ayunos, rituales previos. | Screening psicológico, preparación psicoeducativa. |
| Integración | Interpretación basada en visiones y mensajes espirituales. | Procesamiento terapéutico basado en modelos como la terapia de aceptación y compromiso o la terapia breve estratégica. |
¿Pueden convivir ambos modelos?
Algunos defienden la idea de un sincretismo entre estos dos enfoques, creando un puente entre la sabiduría ancestral y el conocimiento científico. Otros argumentan que cualquier intento de encajar lo espiritual dentro de un marco biomédico es, en el fondo, una colonización epistemológica. ¿Es ético usar técnicas chamánicas fuera de su contexto? ¿Tiene sentido aplicar la terapia psicodélica sin reconocer su raíz cultural?
La historia nos enseña que cuando Occidente toma prestadas (o apropia) prácticas ancestrales, a menudo las reconfigura de forma que las vuelve irreconocibles para sus pueblos de origen. En ese sentido, la terapia psicodélica moderna podría estar repitiendo los mismos patrones con la ayahuasca que antes vimos con los hongos de María Sabina.
En la actualidad, muchos investigadores están explorando maneras de honrar ambas perspectivas, por ejemplo, integrando conocimientos indígenas en los modelos de terapia o estableciendo colaboraciones en términos de reciprocidad y no de apropiación con curanderos tradicionales. La asociación ICEERS tiene una larga trayectoria en de trabajo de esta dirección.
Hacia un uso respetuoso y consciente
El reto no está en decidir cuál es el enfoque «correcto», sino en encontrar maneras de interactuar con estas prácticas de forma respetuosa y ética. Reconocer las raíces culturales de los psicodélicos no es solo una cuestión de respeto, sino también de eficacia: una planta sagrada no puede separarse de su contexto sin perder parte de su poder.
Para quienes buscan experiencias con ayahuasca o psilocibina, es importante cuestionarse: ¿desde qué lugar me acerco a esta práctica? ¿Estoy respetando el conocimiento de las comunidades que la han preservado? ¿Estoy siendo consciente de los riesgos y responsabilidades que conlleva?
¿Cómo ves esta cuestión? ¿Crees que los psicodélicos pueden adaptarse a la terapia occidental sin perder su esencia? ¿Has tenido experiencias con uno u otro enfoque? Te invitamos a compartir tu perspectiva en los comentarios.



